El error de la lista única independentista en Mataró

Plantear una lista única independentista en Mataró es un claro error de cálculo. El argumento que sustenta esta propuesta es claro y simple; que las elecciones municipales de mayo del 2019 sean un plebiscito más para medir la fuerza del independentismo. El objetivo es enseñar músculo y demostrar permanentemente que ellos son más gente que los otros.

A día de hoy, tienen toda la razón del mundo y los resultados de las elecciones del día 21 D así lo demuestran. El bloque independentista, formado por Junts per Catalunya, ERC y la CUP, obtuvieron 70 diputados; mientras que el sector antiindependentista se quedó con 57. Aparte quedan los Comunes con 8 diputados, que no se les puede ubicar claramente en ninguno de los dos grupos, si la división consiste en alinearse con un bloque u otro. Supongo que es una consecuencia de una política errática basada en los golpes de timón en función de donde se ubique el PDeCAT y el PP.

En cambio, si la línea que separa los partidos es el del referéndum, aquí las matemáticas pueden cambiar (también en función de cómo se despierten los Comunes esa mañana…).

Hay otra forma de ver las cifras: el 47,50% de los catalanes apoyan la independencia, mientras que un 43,45% la rechazan.

También en los tantos por ciento, ganan los independentistas.

Así que, vayamos a ver los votos totales, que son los que contarían en un referéndum. El bloque independentista suma 2.079.340 y el antiindependentista o nacionalista español consigue 1.902.061 votos.

Por lo tanto, a día de hoy, los independentistas cuentan con mayoría absoluta en el Parlament y tienen 13 escaños más que los antiindependentistas. También tienen un 4,05% más de los votos y un margen de 177.279 votos.

¿Para qué poner en peligro esta situación? La obsesión de ganar por goleada todas las votaciones está obcecando el independentismo. Esta es una estrategia muy perdedora.

¿Son incapaces de ver que este debate dará alas a C’s en Mataró y a la racista de Mónica Lora que se camuflará con los tabernícolas para mantener su silla en el pleno del ayuntamiento y sumar alguna más?

¿Para qué mantener ese enfrentamiento que solo alimenta la parte más primaria y violenta del sector ultranacionalista español?

No paro de escuchar que “hay que hacer República”. Es una frase que puede tener muchas lecturas, pero en una ciudad como Mataró, pienso que es muy clara: sacar a la ciudad de la caída libre donde nos han llevado más de 20 años de gobiernos del PSC y de CiU (PDeCAT) o Junts per Mataró. Estaría bien que se decidieran definitivamente por un nombre, ya que a las personas de cierta edad les puede generar problemas en el momento de votar.

Por cierto, que algunos lo resuelven preguntando, “¿estos son los del Pujol, no?”. Nada más que añadir al respecto.

Este error de cálculo del independentismo, abre las puertas a un gobierno de racistas y ultranacionalistas españoles en Mataró. C’s y los tabernícolas no existen sin el enemigo que se han fabricado. Y los indepes les quieren alimentar y hacer crecer. No lo entiendo. Van a sumar un gobierno con PP y PSC y en lugar de combatir algo tan nefasto para la ciudad lo alimentan.

¿Acaso creen que una lista única ganaría una mayoría absoluta? Ni de broma. Vamos a un ayuntamiento con la presencia de muchos partidos, por lo que la actitud de pacto y dejar de lado la confrontación visceral e inútil es primordial.

Se trata de Mataró, su gente y su dinero. Son nuestros tesoros y deben ser gestionados con coherencia, no con el estómago.

Además, hagamos un poco de política ficción. Después de las elecciones municipales, esta lista unitaria que tanto excita a una parte del independentismo gana todas las sillas del ayuntamiento.

En el primer pleno, aprueban por unanimidad que se debe celebrar un referéndum, declaran Mataró segunda capital de la República Catalana o lo que quieran.

¿Y al día siguiente qué? Una propuesta así es puramente simbólica y, aunque los símbolos son imprescindibles en este debate de sentimientos que tenemos encima de la mesa, hay que ser realista.

La prioridad de Mataró debe ser constituir un gobierno de izquierdas, a día de hoy en la ciudad solo tenemos tres formaciones con estas características: VOLEMataró, ERC y la CUP.

Entiendo que los independentistas necesitan calibrar sus fuerzas, pero hacerlo en las municipales es el mayor error que pueden cometer porque no les sirve de absolutamente nada. Los municipios hay que gobernarlos con hechos, no con simbolismos.

Antonio Blázquez